Desdes el punto de vista urbanístico, los callejones son una especie en extinción. ¿Por qué? Porque se conciben como anomalía, como excepción en los típicos entramados de calles reticulares; son el resto de una división, la calderilla de las obras públicas. ¿Y si las valoráramos como lo que son, magníficos atajos, refugio de la canícula, edén sin coches?