La pérdida de muchos paisajes naturales es un hecho incontestable, así que tendremos que conformarnos con lo que hay, como con este bosque metálico, formado por farolas, semáforos y antenas, del cual los hombres del paleolítico no podía gozar. Aunque nosotros, si podemos gozar con esto, es solo porque al pasar tengamos el semáforo con la luz verde.