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miércoles, 30 de noviembre de 2011

Interior académico II


Una manija puede llegar a convertirse en un chirimbolo importante, imprescindible diría yo. Es la que asegura la estanqueidad de la habitación en la que estamos y, por ende, de la habitación del otro lado de la puerta. Es la que posibilita la intimidad, el sosiego de la soledad, el reposo del exhausto, la frialdad del hermetismo, y el aislamiento de la marabunta que resuena allende las paredes.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Modernidad y aislamiento


Mi admiración por el pabellón de Alemania de la Exposición Universal de Barcelona de 1929, obra de Mies van der Rohe, es enorme. Su planta, de inimaginable pureza geométrica pero aun así muy original, sus paredes desnudas de todo ornamento, pero ornamentadas por las texturas y colores de sus materiales, hacen de él una obra maestra. Sin embargo, rezuma frialdad por sus cuatro costados, y predispone al aislamiento, como el que manifiesta esa solitaria figura que se detiene ante no se sabe qué.