Una de las cosas que más me fascina de la fotografía es su carácter azaroso. A pesar de que se pueden controlar algunos de sus dispositivos y de que se puede previsualizar el resultado final, solo es parcialmente. En este caso, pongo la cámara encima del salpicadero del coche, programo el temporizador para que el disparador actúe a los dos segundos. Y tras ello, a veces sucede que la contingencia -aquí, la posibilidad de lograr una foto con cierto interés- se muestra generosa conmigo.
Cada día de 2011, una imagen comentada a modo de almanaque visual. Para que el paso del tiempo no acabe siendo solo tiempo pasado, sino también recordado, es decir, revivido.
Mostrando entradas con la etiqueta azar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta azar. Mostrar todas las entradas
jueves, 5 de mayo de 2011
lunes, 21 de febrero de 2011
El azar de las cartas
Digo el azar de las cartas, y no las cartas del azar, porque paseando por el pueblo de Verges, me las encontré por azar, tiradas a lo largo de una calle. No sé si se trataba de algún conjuro, de algún ritual satánico o simplemente, de que se les habían ido cayendo a un caminante despistado, pero me inclino por esto último: a menudo el misterio no es más que una asociación azarosa de pensamientos, actos y objetos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)