Esto es lo que hay dentro de un contenedor de papel de mi barrio. Si entorno los ojos, casi me recuerda a una pintura abstracta. He intentado, incluso, hacer una toma cuidando al máximo la composición: ordenar el desorden, ese es el reto. La lástima es que, cuando pasamos del análisis formal al contenido, la ilusión desaparece. Solo queda una de tantas muestras de incivismo.