Bueno, tampoco lo exageremos: levantarse a las siete o las siete y media no es madrugar. A lo que vamos: las calles están casi desiertas, el rocío todavía impregna el pavimento y el sol empieza a desperezarse. Noy hay coches a la vista, gracias a lo cual me sitúo en medio de la calzada, mido las luces, encuadro la escena, clic, y a tomar un café y leer el diario. ¡Benditos domingos!
Cada día de 2011, una imagen comentada a modo de almanaque visual. Para que el paso del tiempo no acabe siendo solo tiempo pasado, sino también recordado, es decir, revivido.
Mostrando entradas con la etiqueta medir las luces. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta medir las luces. Mostrar todas las entradas
domingo, 15 de mayo de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)