Las ambigüedades generan dudas, y las dudas, vida. Al observar estos elementos, enseguida nos pueden asaltar dos dilemas: ¿se trata de una lápida o de un banco? ¿de una declaración de amor o de un epitafio? En realidad, estamos ante una promesa de amor de un tal Jaume y una tal Laura en un pegote de cemento que representa algo parecido a un corazón en un banco de travertino. Dulce ingenuidad.
Cada día de 2011, una imagen comentada a modo de almanaque visual. Para que el paso del tiempo no acabe siendo solo tiempo pasado, sino también recordado, es decir, revivido.
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miércoles, 25 de mayo de 2011
miércoles, 19 de enero de 2011
La acogida de los bancos
Hay bancos acogedores y bancos que se esfuerzan en despedirte. Y no dependen del material de que estén hechos, no -lo fácil sería decir que los de madera son cálidos y acogedores y los de piedra son fríos e inhóspitos-; dependen de su diseño ¿ergonómico? Da gusto sentarse en un austero banco de travertino, una sencilla losa horizontal. ¿Y el respaldo? El respaldo es el aire, adaptable como el que más.
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