No es una de las huellas de Laetoli, sino la dejada por un descontrolado que, en una fecha indeterminada, se subió al antepecho de una ventana e, involuntariamente, dejó estampada su huella en la baldosa. Y, por pura casualidad, me he asomado yo por esa ventana, cámara en mano, y la he capturado: la imagen de un vestigio dejada para quién sabe cuándo y quién.
Cada día de 2011, una imagen comentada a modo de almanaque visual. Para que el paso del tiempo no acabe siendo solo tiempo pasado, sino también recordado, es decir, revivido.
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miércoles, 19 de octubre de 2011
sábado, 17 de septiembre de 2011
Impromptus asfáltico II
Parafraseando a las arrugas, podríamos decir que el asfalto es bello, eso sí, en situaciones determinadas y dando un voto de confianza a los "nuevos materiales" -y también a la nueva basura, a menudo sorprendente-. Se coge un poco de alquitrán, unas baldosas blancas y un par o tres de colillas y, tras pasarlos por la cizalla visual que es el visor de toda cámara, le voilà.
lunes, 11 de abril de 2011
Resquicios de vida
Hay formas de vida asombrosas, asombrosas porque triunfan allí donde todo son impedimentos, como vemos aquí. Entre las juntas de las baldosas, en las que solo debería haber mortero, las semillas de las plantas oportunistas aprovechan una pizca de tierra y un poco de humedad para desafiar al entorno y brotar. Y luego les llaman malas hierbas...
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