Mostrando entradas con la etiqueta blancura refulgente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta blancura refulgente. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de junio de 2011

Drapeado


Este paño, extendido sobre cualquier superficie, no pasaría de ser un roñoso trapajo ansioso por ser lavado enérgicamente para volver a su prístina blancura. Sin embargo, dispuestos sus pliegues convenientemente, se convierte en un drapeado, en un elemento fundamental de la escultura y pintura clásicas. Nunca la arruga fue tan bella.

miércoles, 9 de febrero de 2011

La nada


Generalmente, cuando se concibe la nada, se piensa en la oscuridad absoluta, en el negro profundo y uniforme carente de detalle. Pero la nada también podría ser una blancura refulgente y cegadora o, como en este caso, un gris medio que devora formas, colores y detalles, que va difuminando los pespuntes de la vida hasta quedarse en eso, en nada... nada preñada de luz.