Llueve; bueno, más que llover, diluvia, pero poco me importa, porque contemplo a la raquítica parra soportando los embates del agua desde mi jaula de cristal, desde mi coche. Es curiosa la proliferación de cristaleras en nuestra época, supuesto que se fundamentan en una falsedad: aunque aparentan vincularnos al exterior y hacernos partícipes de lo que en él sucede, nos aislan en nuestras confortables jaulas de cristal.
Cada día de 2011, una imagen comentada a modo de almanaque visual. Para que el paso del tiempo no acabe siendo solo tiempo pasado, sino también recordado, es decir, revivido.
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lunes, 21 de noviembre de 2011
martes, 1 de febrero de 2011
Entradas y salidas
Debe de resultar turbador salir a la calle y no estar en la calle, sino en un acceso que, por fin, acaba en una calle. La gente que vive en este portal, e incluso el individuo que aparca el coche en el garaje del fondo, siempre tienen un espacio de transición hasta llegar al espacio común que suaviza la brutal dicotomía interior-exterior, brutal porque en ella chocan lo privado y lo público.
jueves, 27 de enero de 2011
Las dos caras de la enfermedad
Com estoy enfermo, me he planteado representar la enfermedad mediante una foto. Hela aquí. No se trata de captar una imagen de termómetros, camas deshechas, medicamentos o caras demacradas, sino de lo que implica esta "anomalía": aumentar la tensión entre lo interno y externo, entre el interior y exterior; concienciarse de que existe una frontera que puede volverse infranqueable y tras la cual el mundo sigue su devenir impasible.
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