Así como las tomas en contrapicado se nos antojan más o menos naturales, supuesto que a menudo inclinamos la cabeza hacia arriba para observar cualesquiera cosas que están a más altura que nosotros, las vistas desde un ángulo nadir, o contrapicado extremo, son ajenas a nosotros, salvo que nos tumbemos boca arriba en el suelo. Así, los límites de nuestra anatomía determinan los límites de la naturalidad.
Cada día de 2011, una imagen comentada a modo de almanaque visual. Para que el paso del tiempo no acabe siendo solo tiempo pasado, sino también recordado, es decir, revivido.
Mostrando entradas con la etiqueta naturalidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta naturalidad. Mostrar todas las entradas
sábado, 17 de diciembre de 2011
miércoles, 8 de junio de 2011
Sonrisas impostadas
Que la publicidad ha devenido algo ubicuo, es una obviedad. Pero, ya que tenemos que convivir con ella, ya que nos acompaña por todas partes con la perseverancia del picapedrero frente al granito, podríamos pedir a los creadores publicitarios un poco menos de impostura y estridencia, un poco más de naturalidad. Aunque solo sea por respeto a los viandantes.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)