Cuando pensamos en la idea de siniestro, podemos imaginarnos a algunos individuos esquinados, a acciones truculentas, a viviendas tétricas, a parajes amenazadores, pero nunca al patio de una escuela iluminado por el sol del mediodía. Paseando frente a este patio escolar, me he detenido a observarlo y me ha parecido siniestro. Quizá lo verdaderamente siniestro sea la ausencia de vida.
Cada día de 2011, una imagen comentada a modo de almanaque visual. Para que el paso del tiempo no acabe siendo solo tiempo pasado, sino también recordado, es decir, revivido.
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martes, 2 de agosto de 2011
miércoles, 15 de junio de 2011
Natural y artificial
Si algo caracteriza a la naturaleza es su falta de uniformidad, la suspensión del prurito geométrico, de las formas estandarizadas, características que solo poseen las obras humanas. Ese rollizo del primer término perfectamente tallado, humanizado, que se esfuerza por salir de las tinieblas y hacer la competencia al majestuoso árbol del fondo no pasa de siniestro.
domingo, 5 de junio de 2011
Pasillear
Todos los pasillos o pasadizos tienen un no sé qué de siniestro que me incita a acelerar el paso para llegar lo antes posible a la otra punta. No es miedo, sino inquietud. Tal vez el resonar de los pasos, la luz casi siempre tenue, la uniformidad del trecho nos recuerdan nuestra inmensa soledad. Y, por más que acudan a ellos los transeúntes, el desamparo no desaparece.
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