Aunque sin máscara. Es el encuadre, en el individuo de la izquierda, y la farola, en el de la derecha, quienes mantienen en el anonimato a estos dos transeúntes que se mantienen ajenos a la fotografía. Y digo transeúntes y no paseantes porque, de estos, los hay muy pocos. El paseo es un lujo en estos tiempos nuestros de ajetreo inducido.
Cada día de 2011, una imagen comentada a modo de almanaque visual. Para que el paso del tiempo no acabe siendo solo tiempo pasado, sino también recordado, es decir, revivido.
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lunes, 27 de junio de 2011
lunes, 7 de marzo de 2011
Desangelados aparcamientos
Los aparcamientos, como este de un supermercado, siempre me han parecido uno de los lugares más desangelados de las ciudades. Le doy vueltas al porqué, y no se me ocurre nada más que pensar que en ellos el anonimato, más que salvaguardarse, impera por naturaleza. Llega la gente en su coche, coge su carro, mete en él sus productos, paga con su dinero y se va a su casa. El dominio del posesivo es abrumador y, claro está, tanto posesivo nos aboca al anonimato.
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