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domingo, 18 de septiembre de 2011

Fugacidad


La del café que me estoy tomando cuando apreto el disparador; la de la lluvia, que empieza a hacer acto de presencia; la de los coches, que en cualquier momento pueden arrancar; la del transeúnte, que dentro de un instante dejará de aparecer en el encuadre; la de los árboles del fondo, el verdor de cuyas hojas dentro de pocas semanas desaparecerá con ellas. Huele a otoño.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Azulejos


Loas azulejos blancos, en nuestro ámbito cultural, no se exponen a la mirada de los transeúntes, porque pertenecen a la esfera de lo íntimo. Azulejos blancos los hallamos en las cocinas y en los cuartos de baño, sanctasanctórums de nuestras viviendas. Pero el tiempo, que todo lo puede, acaba por exponer nuestras vergüenzas al sol.


jueves, 28 de julio de 2011

Transeúntes II


Una posible definición de ciudad podría ser esta: lugar urbanizado en el que pululan muchos transeúntes. Y, por más que cada caminante parece que se dirige a alguna parte de modo perentorio, lo cierto es que vistos en conjunto parece que deambulen sin ton ni son. ¿Tienen verdaderamente algún objetivo la mayoría de nuestros trayectos?

lunes, 27 de junio de 2011

Hombres enmascarados


Aunque sin máscara. Es el encuadre, en el individuo de la izquierda, y la farola, en el de la derecha, quienes mantienen en el anonimato a estos dos transeúntes que se mantienen ajenos a la fotografía. Y digo transeúntes y no paseantes porque, de estos, los hay muy pocos. El paseo es un lujo en estos tiempos nuestros de ajetreo inducido.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Transeúntes


Me gusta observar a los transeúntes cuando estoy en las estaciones, preferentemente en las de trenes y autobuses, que son las más cercanas a la idea que tengo de cotidianidad. Personas variopintas de las que imagino las historias que llevan a las espaldas y que se convierten, por eso mismo, en personajes. Será porque la humanidad, a pesar de que ejerce en mí los sentimientos antagónicos de abominación y fascinación a partes iguales, es humanidad marcada históricamente.

sábado, 22 de enero de 2011

La visibilidad de la crisis


De tanto hablar de la crisis, parece que esta se haya convertido en algo tan etéreo como el concepto de la Santísima Trinidad. Pero la crisis sí tiene sus imágenes, tan visibles como palpables son los referentes a partir de los cuales estas se han tomado. Y quizá una de las más evocativas sea la del vacío: locales cerrados, sin mercancías, ignorados por transeúntes que han dejado de lado su condición de consumidores. Es tiempo de reflexión.