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miércoles, 28 de diciembre de 2011

Deslizarse


Hay ocasiones en las que uno, en vez de profundizar en una imagen, prefiere deslizarse por ella, haciendo caso omiso del contenido, esquivando cualquier pregunta relativa al cómo o al porqué; dejando, en definitiva, que nuestra vista transite por el magma compuesto de texturas, luces, sombras, sin solución de continuidad. La comprensión queda orillada: es la hora de la meditación.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Mapping


Si uno ha visto una proyección de vídeo "mapping" , utilizando como pantallas superficies reales, seguro que, a poco que sea digna, se ha quedado asombrado. Cuando se llevan tres o cuatro, quizá las impresiones no sean tan intensas. Pero, por mucho "mapping" que se llame, sus orígenes son tan antiguos como el mito de la caverna de Platón: luces que proyectan sombras de los objetos interpuestos entre aquellas y una superficie cualquiera a modo de pantalla.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Vino entintado


Que el vino es tinto, no cabe duda; a pesar de no verlo directamente, su reflejo tiñe el mantel claro de su vivo color, y la silueta de la copa nos indica que no puede ser otra cosa que el líquido elemento. Se trata de un fuera de campo radical, en el que no hay ni asomo del referente principal, pero sí de sus efectos a base de sombras y color.

jueves, 18 de agosto de 2011

La diagonal


En la naturaleza apenas existen las rectas. Las formas orgánicas, sobre todo, prefieren las curvas. La pregunta que me formulo ante esta imagen es que, si las sombras pertenecen a la naturaleza o, como mínimo, a lo natural -luz natural del sol, aquí-, porque se muestra tan rotundamente recta. Algo tendrá que ver el edificio que se interpone entre la luz solar y la pared, edificio artificial; pared artificial; ¿artificial también nuestra mirada?

lunes, 4 de abril de 2011

Cerca del ocaso


La luz tenue y rasante del ocaso, lejos de ser un inconveniente, nos permite observar el entorno desde otro punto de vista, a menudo sorprendente. Las sombras, constreñidas durante las horas centrales del día, resurgen, y con ellas el anuncio de la noche. Todavía hay tiempo para exprimir una jornada que se resiste a desaparecer.

sábado, 5 de febrero de 2011

...y otro


Es el mismo parque de ayer, o tal vez ya no. Han pasado solo unas horas, pero la luz es diferente, las sombras también, e incluso mi estado de ánimo ha cambiado. Pero la desolación es la misma. Está visto que las sombras y la infancia no casan bien. Es normal: la infancia es la edad, no de la inocencia -por supuesto-, sino de la luz. Con los años ya apareceran las sombras, esto es, las implacables dudas. ¿Quién no teme a Descartes? ¿O es Heráclito el protagonista de esta entrada?


lunes, 24 de enero de 2011

Sombras esbatimentadas


No sé en qué radica la belleza de las sombras esbatimentadas, aunque intuyo que se debe a que los objetos reflejados han sido sometidos a un proceso de simplificación máximo. Se pierde el color original, los detalles, el volumen, pero queda lo esencial: el reconocimento. Todo gracias a las líneas de recorte y al contraste de unos pocos, a veces solo dos, tonos. Belleza, en definitiva.

sábado, 15 de enero de 2011

Presencias fugaces


Partido de baloncesto infantil este sábado por la mañana. A pesar de que son las doce, y luce un sol espléndido, las sombras son alargadas; cosas del invierno. Los niños, ajenos a las sombras y a las humedades del pavimento, saltan dentro de los límites del campo. ¿Qué otra cosa podrían hacer? ¿Quién se va a replantear el sentido de las líneas amarillas mientras está suspendido en el aire?