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sábado, 3 de diciembre de 2011

La belleza de lo nuevo


Me resulta muy comprensible el deslumbramiento de los futuristas y de los seguidores de la "Nueva Objetividad" por las formas de los objetos fruto de la actividad industrial. Hay máquinas y piezas que, independientemente de su función, son descaradamente bellas. Ya lo decía J.V. Foix en un famoso verso "Me exalta lo nuevo y me enamora lo viejo". Pues eso.

jueves, 20 de octubre de 2011

Saturno


Las penalidades han sido muchas, pero por fin estamos a punto de aterrizar en Saturno. La fuerza de la gravedad y el entorno nos resultan extraños, porque son diferentes a los de nuestro planeta. Sin embargo, todo se nos olvida al contemplar un mundo que no es el nuestro pero en el que, ignoto él, existe también la belleza, familiar siempre a nuestros ojos.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Pongamos que gozamos del mobiliario urbano


Al igual que quienes viven en el campo pueden salir a pasear y gozar del entorno, nosotros, los urbanitas, también podemos hacer lo propio. Salimos de casa y, lógicamente, no nos encontramos cultivos, árboles o pájaros; nosotros gozamos de contenedores sucios, de carteles en fase de descomposición, de bicicletas aún sin robar y otras lindezas. ¡Cuánta belleza nos rodea!

lunes, 6 de junio de 2011

Tesón


Las telarañas son admirables, para todos menos para los insectos que caen en ellas y para nosotros, cuando pasamos por un lugar y se nos quedan pegadas a la cara o la ropa. Y, al menos en mi caso, la admiración se nutre de la belleza con que las arañas las crean, y sobre todo, del tesón que hay detrás de esta belleza. Es el esfuerzo como semilla de todo lo verdaderamente valioso. Para que luego nos cuenten la fábula de la cigarra y la hormiga. 

domingo, 17 de abril de 2011

La consagración de la primavera


No, no es esta una recensión sobre el famoso ballet de Stravinski, sino la constatación de que la primavera, a las tres semanas de su llegada, se encuentra en su punto álgido. Pero toda consagración implica el anuncio tácito del declive. Las plantas, al poco de florecer, pierden sus pétalos: estos, abandonados por la belleza de sus formas y colores, pasan a alimentar la tierra. Solo cabe esperar que les sea leve.

jueves, 17 de febrero de 2011

Llueve


Representar la lluvia misma no es fácil, aunque sí su efecto, como he hecho aquí. Me pregunto cómo se percibiría la lluvia antes de empezar a acristalar las ventanas, allá por la Edad Media, porque los cristales son el más fiel aliado de este fenómeno. Tras ellos, a resguardo, podemos contemplar estéticamente la caída del agua. Antes solo se notaba cuando el infeliz de turno se calaba hasta los huesos. Ni hay que decir que maldita la belleza que le encontraría.

lunes, 24 de enero de 2011

Sombras esbatimentadas


No sé en qué radica la belleza de las sombras esbatimentadas, aunque intuyo que se debe a que los objetos reflejados han sido sometidos a un proceso de simplificación máximo. Se pierde el color original, los detalles, el volumen, pero queda lo esencial: el reconocimento. Todo gracias a las líneas de recorte y al contraste de unos pocos, a veces solo dos, tonos. Belleza, en definitiva.