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jueves, 22 de diciembre de 2011

Bodegón tecnológico


Cuando pensamos en un bodegón, nos vienen a las mientes imágenes de alimentos, de flores, de objetos inanimados... pero nunca se nos ocurre relacionarlo con aparatos o dispositivos digitales. Y, ya que estos se han incorporado con tanta fuerza a nuestras vidas, "la normalización" pasaría por considerarlos también potencialmente bodegones.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Sesgo culturalista


Que muchos somos humanos completamente desvinculados de la naturaleza es unhecho incontestable, máxime cuando suceden cosas como esta: estoy mirando estas flores -¿caléndulas?- para fotografiarlas, y en lugar de retener sus forma, colorido, pétalos, pistilo, tallo y demás, solo me viene a las mientes los floreros pintados por Van Gogh. ¿Necesito una purga mental?

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Bodegón mixto


Un genuino bodegón ha de contener, o bien alimentos, o bien plantas, con flores o sin ellas. Yo prefiero las plantas, fundamentalmente para no estimular la segregación de jugos gástricos mientras observo alguna obra del mentado género. Me interesan, en particular, aquellos que combinan plantas naturales y artificiales, supuesto que mantienen una relación dialéctica similar a la realidad. Lo artificial deviene, hoy en día, natural.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Bodegón plastificado


Los bodegones son monumentos a la escatología, supuesto que la descontextualización de elementos perecederos suscita en nosotros ideas sobre el sentido de la vida, su duración y la fugacidad de los placeres. El problema surge cuando, en lugar de jarrones de flores aún lozanas, pero cortadas, o sea, potencialmente mustias, nos las vemos con flores de plástico. Quizá nos generen ideas de plástico... y ya se sabe que la duración de este material es limitada.

sábado, 28 de mayo de 2011

Desayunando



No todos toman unas tostadas, café con leche y cereales para desayunar; los hay quienes prefieren el néctar libado directamente de las flores. Es esta una buena época para tales comilonas: las flores aún no languidecen, los insectos están en plena efervescencia y, además, son generosos y pagan con moneda de ley: polinizando otras flores. ¿No es un caso ejemplar de equilibrio económico?

viernes, 20 de mayo de 2011

Bodegón mínimo


Lo confieso: los bodegones atiborrados de flores, chirimbolos y suculentos alimentos me empachan -no solo metafórica, sino también literalmente. Hay en los artistas que han cultivado este género una pulsión por la opulencia que abruma. A mí me gustan los bodegones que muestran una máxima economía de recursos, un mínimo objeto, una máxima atención a la composición.

martes, 15 de marzo de 2011

Estrategias de resultonería


Obtener una fotografía más o menos resultona  no es tarea complicada: basta elegir unas flores como tema; seleccionar la opción macro del objetivo, abrir al máximo el diafragma y determinar un punto de foco. En tales imágenes, es la composición lo que nos permite valorarlas con cierta ecuanimidad. Y es que los colores vivos de tales plantas nos obnubilan como a los insectos y nos hacen perder el tino. Suerte que no podemos captar su aroma...

martes, 15 de febrero de 2011

Ni bodegón, ni naturaleza muerta


Es difícil enmarcar esta fotografía en un género determinado. No es un bodegón, porque no se muestran alimentos ni flores; tampoco es una naturaleza muerta, porque no hay animales muertos. ¿Qué es, entonces? No lo sé; su género me resulta indiferente, pero no así su forma ni la connotación de la imagen. Es el escritorio de mi hijo, captado en su ausencia, que me remite a su presencia.